Internacionales|12 de enero de 2022

"El FMI no insistirá en un programa duro" anunció su ex Director

El ex Director del Fondo Monetario advirtió que el programa que busca el organismo no sera "duro" sino que será consensuado entre las partes con objetivos básicos innegociables.

Por redacción

Mark Sobel, el ex Secretario del Tesoro EEUU y responsable en la mesa del Fondo Monetario Internacional advirtió sobre la renegociación de deuda que la Argentina debe llevar a cabo con el organismo por los 44 mil millones de dólares tomados como deuda.

 

"Argentina no puede ser la paria internacional" advirtió ante el peligro de un default con el FMI.

 

"El FMI no insistirá en un programa duro” opina Sobel, entendiendo que el contexto argentino va a obligar a la flexibilidad, pero donde es necesario buscar un consenso en ciertos objetivos básicos.

 

“La Argentina enfrenta enormes debilidades económicas. Su tasa de inflación supera el 50 por ciento. La brecha cambiaria es enorme. Abundan los controles de capital. La Argentina se endeuda excesivamente en general, a menudo financiado por el Banco Central. Estos son desarrollos extremadamente insalubres que solo dañarán y empobrecerán aún más a los argentinos. Es de interés propio de la Argentina, por el bienestar de su gente y del país, abordar estos problemas y crear una apariencia de estabilidad macroeconómica”, diagnosticó.

 

Para Sobel, la prioridad es reducir el endeudamiento, es decir el deficit fiscal, y poder evitar así el financiamiento a través del Banco Central que permita tener un tipo de cambio de mercado.

 

“La Argentina debe apropiarse de su destino y abordar estas reformas. Puede y debe hacerlo por su propio bien y con el apoyo del FMI. Dadas las circunstancias actuales y la pandemia, el FMI no insistirá en un programa duro”, indicó.

 

"No podemos dejar que la perfección se enemiga de lo bueno"

Sin embargo, el principal problema es la falta de consenso político logrado con la oposición. "Parece que la Argentina no puede encontrar un consenso político interno para abordar sus problemas. A menudo culpa así al FMI, cuando la Argentina es su peor enemigo. Si la Argentina es incapaz de reformarse y sobre la base de tales reformas llegar a un programa con el FMI, aunque sea un programa débil, empobrecerá aún más a los argentinos. También convertirá a Argentina en un paria internacional, ya que un miembro del G20 y del FMI consideraría irresponsable un comportamiento como atrasarse en los pagos del Fondo" indicó.