Sin reservas|13 de enero de 2022

FMI: las consecuencias de no acordar antes del 21 de marzo

Llegar a un acuerdo con el fondo en el primer trimestre parece una tarea muy difícil y los economistas ya advierten sobre las consecuencias que esto puede generar.

Por redacción

Desde que Martin Guzmán asumió como ministro de Economía hace 2 años, manifestó que no había apuro para llegar a un acuerdo con el FMI: “Lo importante de un acuerdo con el FMI es hacerlo bien, más que rápido” sostuvo el ministro mas de una vez. Pero luego de 2 años, el escenario es distinto y el nivel de reservas del Banco Central muestran otro panorama.

 

Guzmán había mencionado que la intención del gobierno era llegar a un acuerdo con el organismo antes que finalice el 2021, debido al monto de los vencimientos que hay con el organismo en los próximos meses. Pero la semana pasada, el funcionario describió el estado de las negociaciones y los economistas no son para nada optimistas.

 

Para poner un poco en contexto la situación del país, solo en el primer trimestre, la Argentina enfrenta pagos de deuda con el Fondo por US$3976 millones, entre capital e intereses, de los cuales US$2877 millones vencen el 21 de marzo. Además de esto, Argentina le debe pagar al Club de París casi US$2000 millones y el vencimiento de intereses de US$693 millones que se les pagó días atrás a los bonistas que reestructuró Guzmán en 2020.

 

Las reservas netas disponibles al 31 de diciembre del Banco Central para utilizar serían en torno a los US$3514 millones, según los datos de Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social (Geres).

 

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, analizó la situación del acuerdo con el fondo: “Desde antes creíamos que la fecha de marzo iba a ser bastante difícil de cerrar, aun si en diciembre Guzmán presentaba la carta de intención al FMI. Ahora estamos a principios de enero y estamos lejos de eso. Por lo tanto, el plazo de marzo se vuelve bastante inverosímil o poco factible de llegar”

 

El panorama luego del 21 de marzo

 

El escenario post 21 de marzo sin lograr un acuerdo todavía es incierto y los economistas siguen analizando cuales serán las consecuencias. Cada grupo/institución está evaluando el panorama, pero todos coinciden en que el no llegar a un acuerdo con el fondo no será gratis para el país.

 

Sigaut Gravina cree que la Argentina podría tener hasta dos meses de gracia sin entrar formalmente en arrears. Pero al mismo tiempo, sostiene que no será gratis ya que aumenta la incertidumbre, sube el riesgo país, se agranda la brecha cambiaria y eso genera más distorsiones en el comercio exterior e incentivos para el contrabando, por lo que es necesario una definición para el segundo trimestre.

 

“Me parece que irá a una instancia que habrá una especie de puente, si las negociaciones avanzan. Para abril podría estar la carta de intención y en mayo pasa por el Congreso. Al mismo Fondo le conviene que la Argentina no entre en arrears. Con privados también hubo un momento de default, mientras que se aplazaron los pagos y se siguió negociando”, manifestó el economista.

 

En la misma línea, comento que la consecuencia de entrar en un arrears extremo “puede haber caída de financiamiento del resto de los organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el BID, y problemas con la prefinanciación de importaciones”.

Además, el pedido del Banco Central a las automotrices para que sus casas matrices prefinancien las importaciones de autos se vería dificultado, debido a que habría problemas con problemas para girar dinero a la Argentina.

 

Miguel Kiguel, exsecretario de Finanzas, manifestó que si no se logra un acuerdo con el FMI: “Si no se logra un acuerdo con el FMI, se gatilla el default con el Club de París, que nos dio tiempo hasta marzo de este año. Además de tener consecuencias financieras, están las económicas, porque habrá que pagar los intereses resarcitorios de aproximadamente US$800 millones, que negoció Axel Kicillof en su momento”.

 

Por último, la consultora EcoGo, estima que para marzo habría un acuerdo, pero si no se logra creen que eso pueda provocar “un evento financiero disruptivo”.

 

Esto tendrá un impacto tanto sobre las cuentas fiscales nacionales, como de las empresas. Desde el fisco nacional habrá dificultades con el financiamiento con otros organismos multinacionales y con otros países. Por ejemplo, se complicarán los desembolsos de China para la construcción de las represas de Santa Cruz. Por otro lado, habrá algún golpe en el financiamiento de las empresas locales, que tengan que refinanciar obligaciones negociables”, comento Sebastián Menescaldi, director de la consultora.

 

P.D.P