Agenda|13 de mayo de 2022

La importación de energía comienza a hacerse notar en los balances del BCRA

Resaltan los efectos de la importación de gas: el Banco Central perdió 100 millones de dólares en los últimos dos días después de pagar 2 barcos de gas.  

Por Marcos Serú

Los últimos días marcaron el inicio de le temporada de invierno para el Banco Central. Es la etapa más compleja del año, ya que la entidad deberá hacer frente a la importación de energía, que insumirá gran parte de los dólares que debería acumular en sus reservas. Este efecto ya empezó a hacerse sentir en los últimos dos días en los que el BCRA quedó con un saldo negativo de 100 millones de dólares, debido al pago de 2 barcos de gas licitados a fin de marzo. Faltan llegar 6 barcos más de esa licitación en las próximas semanas por un total de 745 millones, sumado a otros 9 barcos adjudicados a fines de abril.

 

Por esta razón, desde el Gobierno ya admiten que la salidas de divisas por las importaciones de energía superarán los ingresos adicionales por los recios récord de los granos. Esto a pesar de que en la cartera de Guzmán están convencidos de que el campo tiene aún 2.000 millones de dólares que no liquidó durante abril.

 

Este flujo extraordinario no le alcanzó al BCRA para acumular reservas. Mientras, el titular del Banco Central Miguel Pesce, está convecido de que hay especulación por parte de los importadores que cierran operaciones con volúmenes que no se condicen con el nivel de actividad. Desde Producción, la cartera que aprueba los permisos de importación, consideran que es determinante la suba de los rpecios internacionales, en especial los logísticos.   

 

La importancia de esta cuestión está en el marco de la revisión de metas que se discute estos días con el Fondo Monetario Internacional. Dentro del acuerdo alcanzado con el organismo, el objetivo de acumulación de reservas es el más inflexible de todos los exigidos. Aun si le perdonaran el incumplimiento de la meta fiscal o, incluso, la poca reducción de subsidios energéticos por el efecto de la suba de precios internacional, el Gobierno no puede entusiasmarse con el waiver (el "perdón" del Fondo por no alcanzar las metas pactadas).