Campo|27 de julio de 2022

No faltan dólares, sobran pesos

Los productores de soja prefieren no venderla, y desde el gobierno los culpan del hambre del país. Ahora anuncian una nueva medida para solucionar este problema.

Por

Lucas Mammana

“En Argentina faltan dólares”, eso lo que repiten funcionarios y personas cercanas al gobierno. ¿Pero realmente faltan dólares? ¿O sobran pesos? El gasto público que han generado los gobiernos se ha vuelto insostenible, generando un déficit que solo puede financiarse con más emisión. Esa emisión, por más de que desde el gobierno lo nieguen, solo genera inflación. Más inflación, no significa otra cosa que una depreciación del peso, lo que causa que la gente huya hacia el dólar, aumentando la brecha entre el dólar oficial y el dólar libre, que hoy llega a 137%. Esto, de forma muy simplificada, es lo que podría explicar por que los productores eligen no vender la soja, aún cuando los precios internacionales alcanzan niveles muy altos.

 

Hoy por hoy, el que vende soja tiene que pagar un impuesto adicional, que se da por la brecha cambiaria. Luego de realizar una venta (en dólares) el exportador tiene un plazo de diez días para cambiar esos dólares al tipo de cambio oficial mayorista, de $130, cuando el “blue” cotiza hoy a $326. Si a esos $130 se le restan las retenciones del 33%, por cada dólar reciben $86. En otras palabras, de lo que podrían ganar de acuerdo con los precios internacionales, se quedan tan solo con un 27%. Las medidas económicas del gobierno, que dicen defender la producción nacional, hacen que el campo reciba muchos menos dólares que lo que recibe un productor de Brasil, Paraguay o Estados Unidos, es decir, hace imposible competir con productores extranjeros. Esto explica porque un productor de soja no le vende a las cerealeras, no es especulación, es un razonamiento totalmente lógico.

 

Mientras Juan Grabois se enoja y culpa al campo por el hambre en el país, lo que parece no entender el dirigente social, es que este es un sector más que también se ve afectado por las políticas económicas del gobierno. 

 

La novedad, es la “solución” que encontraron para este problema: el dólar soja. Este da la posibilidad a los productores, de convertir un 30% del valor de la venta de granos al “dólar solidario”. Es decir, luego de vender sus dólares a $86, pueden convertir una parte a $226. El 70% restante, pueden depositarlo en un plazo fijo líquido, que se actualiza por la variación del tipo de cambio oficial. Sin embargo, según las fuentes del sector, esta medida solo mejora el 15% de la actual brecha cambiaria

 

¿En Argentina faltan dólares? Argentina tuvo un record de exportaciones en la primera parte del año. No porque haya exportado más bienes, sino porque los precios internacionales escalaron muy alto, generando mayores ingresos de divisas. Aún así, esos dólares no alcanzan, o se consumen muy rápido. Eso se debe en parte, porque una gran cantidad de estos se consumen en la importación de gas. Increíblemente Argentina debe importarlo, teniendo Vaca Muerta, debido a que no puede aumentar su producción, ya que carece de un gasoducto para transportarlo. Se intento construir el gasoducto Néstor Kirchner, pero, por falta de capacidad de todo el arco político, esto aún no ocurrió.

 

En Argentina no faltan dólares, sobran pesos. Pero también sobra incapacidad desde el sector político para cortar de raíz un problema que viene desde hace décadas. No es culpa de la especulación del campo, es culpa de un gasto público que nadie se anima a ajustar y que se vuelve cada vez más insostenible.