Actualidad|16 de noviembre de 2021

Tensión en Europa: estalla la violencia en Polonia y Bielorrusia

Este martes se desencadenó un episodio de violencia en la frontera entre Polonia y Bielorrusia debido a la crisis migratoria que enfrentan los países.

Por Victoria Contreras

Política Hoy

El día de hoy la noticia sobre el uso de cañones de agua, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras contra los migrantes en la frontera entre Polonia y Bielorrusia generó revuelo a nivel mundial. En este sentido, la escalada de tensiones en la región pone en alerta a la comunidad internacional, que observa con preocupación cómo se desenvuelve la crisis en estos estados.

 

Mientras las autoridades polacas y bielorrusas se culpan mutuamente, más de mil personas se encuentran a la deriva en el bosque que divide el territorio de los países. Esto trajo, como resultado, episodios de violencia entre los guardias fronterizos y los migrantes, quienes le arrojaban piedras y palos.

 

En este contexto, el Ministerio de Defensa de Polonia sostuvo que “los migrantes están armados con granadas aturdidoras que lanzan hacia los agentes”, agregando incluso que las mismas fueron provistas por las mismas fuerzas bielorrusas.

 

Asimismo, la Unión Europea decidió adoptar nuevas sanciones contra Bielorrusia “en los próximos días”, ya que se responsabiliza al gobierno de Lukashenko por la crisis humanitaria actual. De acuerdo con su postura, el gobierno bielorruso y agencias de viajes del país facilitaron visados de entradas a inmigrantes que intentan aprovechar esta ruta de ingreso, ya que es más segura que cruzar el Mediterráneo en botes. La mayoría de estas personas provienen de estados de Medio Oriente y Aisa, quienes huyen de sus países de origen en busca de mejores condiciones de vida en Europa. Por esta razón, se acusa al estado de un acto “hostil” y de iniciar una “guerra híbrida” para desestabilizar a la UE en represalia de las sanciones económicas impuestas por estos estados, al igual que EEUU y Canadá. Cabe destacar que las mismas se deben a la represión contra la oposición bielorrusa y las protestas prodemocracia.

 

No obstante, Lukashenko sostuvo que su administración trabaja “activamente” para que regresen a su país los migrantes que están en la frontera. Además, medios europeos afirmaron que el mandatario tuvo una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, sobre cómo resolver la situación.

 

Frente a este preocupante escenario, el vicepresidente de Polonia, Jaroslaw Kaczynski, intentó calmar los ánimos, aclarando que “la guerra armada (con Bielorrusia) no está en el horizonte”, ya que para él “Lukashenko no se atrevería a hacer más en este momento”. Aunque continúa condenando enérgicamente la postura y las acciones bielorrusas que tienen por fin desestabilizar la región como forma de represalia.

 

Cabe resaltar que, al final del día, las únicas víctimas terminan siendo las personas que migraron de sus países de origen por los peligros existentes y en busca de mejores condiciones de vida, para verse atrapados en los conflictos políticos de nuevos estados. En esta línea, todavía no se da una respuesta concreta y eficaz para las personas que se encuentran en esta situación, ya que la preocupación no radica principalmente en una cuestión humanitaria, sino migratoria. En otras palabras, la prioridad es frenar y repeler el ingreso de refugiados, más que brindar la asistencia que los mismos requieren.

 

 

VC