Internas|11 de mayo de 2022

Alberto Fernández salió a defender su gestión, ante la embestida del kirchnerismo

Desde Europa, en una semana donde se negocian tarifas y se sabrá el porcentaje de la inflación de abril, Alberto Fernández defendió su gestión, se diferenció de Cristina Kirchner y se pronunció con contundencia sobre la interna en la que convive el Frente de Todos.

Por Francisco Arano Uria

En un principio, el lineamiento del presidente fue responder a las críticas con gestión. Pasaron reproches de Máximo Kirchner, Larroque y hasta Hebe de Bonafini. Pero la gota que pareciera haber colmado el vaso fue el discurso de Cristina Fernández desde Chaco, con marcadas pronunciaciones hacia los integrantes del gabinete económico.

 

Ese pareció ser el límite, y los propios funcionarios salieron a defender la gestión. “¿En qué país funcionan subsidios energéticos de 4 puntos del PBI?”, preguntó Martín Guzmán en una entrevista concedida a la periodista María O’Donnell. Además de ratificar el acuerdo al que llegó con el FMI por la refinanciación de la deuda, retrucó: “¿En qué país del mundo funciona un déficit financiado con una moneda que la gente deja de querer?”.

 

Alberto Fernández, desde suelo europeo, optó por no esquivar la interna, y empezar a defender su rol como jefe de Estado, ya que, increíblemente, son integrantes de su propia coalición los que erosionan la gobernabilidad. En una entrevista concedida al diario El País, dijo que “Cristina probablemente estará más convencida de lo que ella hizo en sus tiempos de Gobierno. Yo la respeto. Está bien. El debate no me preocupa, me preocupa la obstrucción al Gobierno”. A pesar de intentar centrarse en la agenda internacional, Fernández se vio en la necesidad de “marcar” la cancha y defenderse de los “golpes”, que dejaron de ser aislados para convertirse en una constante.

 

“Creo que (la de Cristina) es una mirada parcial, absolutamente económica, que desatiende todo lo que nos tocó pasar en el medio”, dijo el presidente de la Nación, y lanzó definiciones interesantes. Llamó a dirimir las diferencias en unas PASO (sería llamativo que, para ser reelecto, el propio Presidente de la Nación deba competir, primero, en una interna), y afirmó que Martín Guzmán, ministro resistido por La Cámpora, “nunca fue puesto en duda”.

 

No es un problema que tanto presidente como vice no se hablen desde hace más de dos meses, porque el que decide es Fernández, Alberto. El problema radica en que salgan a contestar en público lo que, primero, deben resolver en privado. Que se doble, pero que no se rompa, a la inversa de lo que decía Alem. Ese debe ser el mantra de una “pareja” que debe durar, por lo menos, hasta el 10 de diciembre del 2023.