Elecciones|11 de enero de 2023

Dos aliados impensados en Juntos por el Cambio.

Lilita Carrió y Gerardo Morales acordaron este martes mantener una serie de reuniones de equipo para trabajar por “un proyecto de Nación que sea transformador”.

Por redacción

A pesar de haberse retirado de la política, Lilita Carrió, la única referente de peso de la Coalición Cívica, decidió volver al campo de juego y estrechar lazos con un antiguo rival en Juntos, Gerardo Morales.

 

Ambas figuras tuvieron varios cruces en el pasado, pero la necesidad de Morales de aislar a Facundo Manes y la de Carrió de mejorar sus condiciones de negociación para el espacio del que es fundadora fue más fuerte.

 

Los encuentros, todavía embrionarios, denotan la formación de dos posibles bloques en la principal fuerza opositora. Uno donde Horacio Rodríguez Larreta y Morales podrían digitar fórmulas cruzadas y otra donde predominarían los perfiles más duros, como Patricia Bullrich y Alfredo Cornejo.

 

La foto entre los dos dirigentes fue un paso más del jujeño que avanza en la construcción de su armado. Previamente había realizado un encuentro con Larreta en Mar del Plata y una cumbre de la UCR. El objetivo de Morales es imponerse en la interna del partido centenario.

 

El partido centenario también está dando señales de dividirse entre halcones y palomas. La cumbre radical estuvo marcada por la presencia de estos últimos, mientras resaltaron las ausencias de figuras de peso como el mendocino Alfredo Cornejo, con estrechos vínculos con Patricia Bullrich.

 

También faltaron el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, su par de Mendoza, Rodolfo Suarez y el diputado Facundo Manes. Todos ellos mantienen diferencias con Morales y Lousteau.