Rosca|14 de mayo de 2022

El Gobierno busca a Randazzo para el Ministerio de Transporte

El Diputado Nacional se reunió con Agustín Rossi, hombre cercano al presidente Fernández, para coordinar su desembarco en el ministerio.

Por Tomás Carlino

Al mismo tiempo que la disputa entre los sectores kirchneristas y albertistas del gobierno se hace cada vez más explícita, Alberto Fernández busca sumar voluntades para inclinar la balanza a su favor. Un ejemplo claro de ello es Agustín Rossi. 

 

El dirigente santafesino es generalmente asociado con el kirchnerismo, pero en el último año se acercó cada vez más a Alberto, sobre todo luego de las PASO santafesinas, cuando Cristina le dio su apoyo a su contrincante, Omar Perotti. El presidente sacó provecho de este conflicto, y respaldo a Rossi en la interna, que luego terminó perdiendo. 

 

Los guiños no se detuvieron ahí. Cuando Máximo Kirchner renunció a la jefatura del bloque del Frente de Todos en Diputados, el elegido para dirigir el bloque fue un hombre de las filas de Agustín Rossi, el rosarino German Martínez. 

 

Ahora bien, lo más lógico sería que Rossi entre al gabinete formalmente, ya que en los hechos es una de las personas que más habla con Alberto y lo asesora, sin tener un cargo. El problema es que el santafesino quiere asumir en el Ministerio del Interior, ahora a cargo del camporista Wado de Pedro. Sacarle un ministerio tan importante al sector de la vicepresidente significa una guerra total en la coalición de gobierno.

 

A pesar de eso, Agustín Rossi sigue en su misión por asumir en la cartera, que ahora abre un nuevo capítulo.

 

Esta semana, Agustín Rossi fue visto en una mesa de un bar cercano al Congreso de la Nación, sentado junto a Florencio Randazzo.

 

Si bien Randazzo no pertenece al Frente de Todos, y es diputado nacional del interbloque Federal, es sabido que tiene una relación más que estrecha con Alberto, quien fue su jefe de campaña a senador en 2017.

 

Rossi le habría ofrecido a Randazzo que asuma en el Ministerio de Transporte, que maneja ahora un dirigente del Frente Renovador, Alexis Guerrera. Si la jugada del albertismo se concretara, le estarían sacando dos ministerios más que importantes a las dos alas más importantes de la coalición, uno a Cristina Fernández, y otro a Sergio Massa. 

 

Claramente las consecuencias serían desastrosas para la alianza de gobierno, pero en medio de una disputa por el poder en la que cada posición sube cada vez más la apuesta, esta jugada no parece inabordable.