#Política|24 de noviembre de 2021

El rumor del día: el apodo que Cristina le puso a "los muchachos" de Alberto

Un recorrido por la relación entre el Presidente y su vice. Génesis de inconformismos y de la resurrección del hombre que conformó una mesa chica que, a veces, no cae bien. 

Por Edmundo Tusam

La relación entre los Fernández lleva décadas de arreglos y desuniones. Durante la primera gestión kirchnerista, la de Néstor, su relación fue buena a pesar de recelos momentáneos. Aún así, el espíritu gestor de Alberto compensó cualquier tipo de valoración que CFK pudiera hacer en contra suya. Es por eso que continuó siendo el jefe de Gabinete.

 

 

Un repaso necesario

Sin embargo, unos meses después de asumida Cristina, se precisaron recambios. La razón, bien conocida: la crisis política producto del fallido intento por aprobar la 125, que imponía reformas en el sector agrario y que produjo, según un gran grueso de analistas, el germen para la radicalización del kirchnerismo hacia ciertas políticas y en contra de ciertos sectores.

 

Alberto Fernández fue la moneda de cambio. Sergio Massa, la reincorporación de "volumen político" que precisaba La Jefa. Los nombres se repiten. Ambos, los tres. Ellos son quienes manejan en gran medida los hilos de la política de la coalición de gobierno que está en Casa Rosada desde el 10 de diciembre de 2019 hasta el 9 del mismo mes de 2023. También los escenarios: no hace falta ser memorioso para recordar que hace tres meses el país vaciló en la incertidumbre de una desintegración gubernamental o en un recambio ministerial de tamaños inconmesurables. ¿El disparador? Los resultados de las elecciones. ¿El resultado? Ninguno de esos extremos recién postulados, simplemente una advertencia grupal y una saboreada de cómo es llegar a los niveles de una incertidumbre supina.

 

 

Desde la disposición de renuncia del por entonces jefe de Gabinete que el mismo paseó por canales de televisión para deshilachar planteos y criticar medidas de la esposa de su amigo el expresidente.

 

 

Rearmarse para armar

Desde el purgatorio de la política, en la cual solo hizo ademán de sus dotes como operador para varios empresarios como Cristobal López, Alberto Fernández supo valorar a los suyos que estuvieron de su lado a pesar de ser un paria en términos de peso específico para ser tenido en cuenta para cargos relevantes en la gestión gubernamental.

 

El Grupo Callao funciona marco ejemplificador de esto: años antes de que CFK anunciara por un video en redes sociales que había escogido a Alberto Fernández para la campaña de 2019, el actual Presidente ya creaba una usina de dirigentes y académicos entre los que se encontraban Santiago Cafiero, Matías Kulfas, Cecilia Todesca Bocco y Victoria Tolosa Paz; todos parte del gabinete anunciado en 2019.

 

Quienes también fueron anunciados, y formaban parte del riñon del Presidente fueron Julio Vitobello, Secretario General de la Presidencia, y Juan Pablo Biondi, secretario de Comunicación y Prensa, este último fue reemplazado por Juan Ross luego de las PASO. Ambos fueron, sin lugar a dudas, quienes más tiempo pasaron con el Presidente. Junto al nieto de Antonio Cafiero, los tres fueron los únicos en tener el derecho de tocar la puerta del despacho presidencial y cuestionar abiertamente la agenda gubernamental.

 

De los recién nombrados, Vitobello es a quién Cristina más conoce: fue parte de la Oficina de Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete desde 2003 a 2007. Además, resistió los temblores y la ida de su amigo Alberto para permanecer en la gestión nacional como síndico General de la Nación entre 2007 y 2009 y titular de la Oficina Anticorrupción entre 2009 y 2015.

 

 

Las chicanas y las miradas

Según cuenta una fuente al tanto de los estoicismos kirchneristas, la expresidenta siempre miró de reojo a ese trío. Las pruebas están a la vista: la carta redactada a puño y letra luego de los resultados electorales de este año tuvieron a varios funcionarios en la mira: Santiago Cafiero y Juan Ross no se salvaron. Uno tuvo que mudarse de oficina y el otro salir por la puerta de atrás de la Casa Rosada. Vitobello, menos comprometido en la agenda pública, no vio alterada su posición.

 

"Cristina llama 'polémica en el bar' al círculo de Alberto Fernández formado por Cafiero, Vitobello y Biondi", marcaron a PolíticaHoy.

 

Un nombre que deja entrever la concepción que tiene parte del kirchnerismo para con parte del personal cercano al presidente.

 

 

Las valoraciones son estas, o al menos así dicen los rumores, pero como siempre decimos en esta sección: puede fallar.

 

El enigmático de los pasos perdidos, 

 

ET