#Política|12 de enero de 2022

Un respetado analista político explica por qué falla el Gobierno

"No es Alberto Fernández un presidente que tenga la última palabra" describe Lucas Romero, Director de Synopsis Consultores.

Por redacción

¿En qué medida la persistente tendencia del Gobierno del Frente de Todos a la procastinación de la resolución de los problemas no es un síntoma de desgobierno más que de un mal gobierno? ¿Estamos frente a un Gobierno que decide mal o estamos frente aun Gobierno que le cuesta tomar decisiones? comienza a preguntarse Lucas Romero, Director de Synopsis Consultores. 

 

Para el analista, parte del problema se encuentra en "la falta de centralidad en el proceso de toma de decisión"Y continúa, "no es Alberto Fernández, por más esfuerzo que haga en negarlo, un presidente que tenga la última palabra en el proceso de toma de decisión del Frente de Todos."

 

Dentro del gobierno se pueden ver dos tomas de decisiones,  "Primero las decisiones que surgen de un proceso iterativo de consulta entre el presidente y la vicepresidenta, hasta que la decisión obtiene el doble conforme que la legitime; Segundo las decisiones que se toman sin ese proceso iterativo, pero condicionadas por la necesidad de conservar los equilibrios internos de la coalición. Traducido, o se ponen de acuerdo Alberto y Cristina o se toman decisiones orientadas a conservar el equilibrio interno de la coalición."

 

Por otro lado, destaca que no hay una toma de decisiones con inteligencia, "no hay alguien que piense integralmente el rumbo y el proceso de toma de conducción pierde el rumbo".

 

En tanto a Alberto Fernández opina que no conduce la coalición, y que naturalmente quien esté al frente tiende a dirigirla intermanete con "el único fin de mantenerse en el poder. El rumbo termina siendo una suerte de promedio que surge de las tensiones que conviven dentro de la coalición, carece de inteligencia y se define sin conducción del proceso".

 

El reflejo de esto, para Romero, se ve en la negociación con el FMI y en el fallido Presupuesto 2022, en donde luego de perder el apoyo para la sanción del mismo, tampoco lograron consensuar con la oposición para mostrar un frente unido en la renegociación. "Sin embargo, el acto -que estaba pensado para mostrar una foto que expresara apoyo opositor al Gobierno- se transformó en un acto partidario donde se destinó más tiempo y esfuerzo a criticar a la oposición por la deuda que a lograr el objetivo político estratégico buscado" argumenta. 

 

A esta falta de liderazgo, se le suma la dificultad de mantener una coalición en donde "un conjunto de actores que piensan distinto en cómo resolver los problemas y que carecen de un líder que pueda definir sobre esas diferencias."