Internacionales|24 de junio de 2022

Alemania se enfrenta a escasez de combustible y racionamiento de gas

El gobierno elevó el nivel de alerta por la escasez del combustible y se acerca al racionamiento de gas por el corte de suministro de Rusia.

Por

Victoria Contreras del Olmo

Política Hoy I Internacionales

Alemania activó este jueves la segunda de las tres fases de su plan de emergencia para el suministro de gas natural, afirmando que el país se enfrenta una crisis energética. En este contexto, peligran los objetivos de almacenamiento para el invierno.

 

“A partir de ahora es un bien escaso”, afirmó el gobierno alemán, desde la reducción de los envíos rusos desde el 14 de junio y los elevados precios en el mercado. Por este motivo, elevó el nivel de alarma y se acerca a la última fase, catalogada como el nivel de “emergencia”.

 

“Estamos en una crisis del gas, que se ha convertido en un recurso raro”, declaró el ministro de Economía, Robert Habeck, en una rueda de prensa. Este nivel de alerta da al gobierno la posibilidad de “apoyar” a los actores del mercado para hacer frente a los elevados precios. La tercera y última etapa de este plan es el “nivel de urgencia” y permite al Estado organizar un racionamiento, con el fin de repartir el gas entre particulares, administraciones y empresas.

 

En este contexto, el domingo, Alemania anunció que recurrirá más al carbón debido a las restricciones sobre el gas. El gobierno admitió que es una decisión “amarga”, por su carácter contaminante, pero confió en que sea provisional.

 

Según las autoridades, aunque las instalaciones de almacenamiento de gas están actualmente al 58% de su capacidad —más que en estas fechas el año pasado— el objetivo de llegar al 90% en diciembre no será posible sin nuevas medidas. El ministro Habeck añadió en un comunicado que “la situación es grave y el invierno llegará”.

 

Caída del suministro

La preocupación incrementa ante la caída estrepitosa del suministro de gas al país. La semana pasada, las entregas a Alemania vía el gasoducto Nord Stream, se redujeron en un 60% debido a un 'problema técnico'. No obstante, el gobierno alemán arremetió contra Rusia, denunciando que se trató de una “decisión política” dentro de la tensión internacional por la invasión del Kremlin a Ucrania.

 

“La reducción en el suministro del gas es un ataque económico contra nosotros por parte de (el presidente de Rusia, Vladimir) Putin”, dijo. “Nos defenderemos. Pero nuestro país va a tener que transitar ahora por un camino pedregoso”.