Guerra de Ucrania|21 de septiembre de 2022

China pide un alto al fuego en Ucrania: por qué Xi Jinping busca despegarse

La contraofensiva ucraniana exacerba las tensiones internas en el Kremlin y pone en una situación incómoda a China.

Por

David Aguirre

Politica Hoy

En un encendido discurso dirigido a la nación, Vladimir Putin acusó a occidente de pretender destruir Rusia, amenazó con el empleo de armas nucleares y decretó la movilización parcial de la población. 

 

Movilización de tropas

Junto con otros decretos de la Duma (el congreso ruso) que implican, por primera vez, el estado de guerra en el país, el Ministerio de Defensa convocará a unos 300.000 reservistas militares al servicio activo. Por el momento la convocatoria no incluye a la población civil. Estos reservistas recibirán un entrenamiento adicional y cobrarán el salario de un militar activo.

 

Referendos

Otra iniciativa de la Cámara de Representantes también ha despertado la alarma y el rechazo  de la comunidad internacional: la celebración de referendos en las regiones del Donbás, Jersón y Zaporiyia para decidir la anexión a Rusia. 

 

Llamado a la paz

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China hizo un llamado a Rusia y a Ucrania para un alto el fuego y la búsqueda de una solución para el conflicto. También volvió a expresar que la posición del gigante asiático sobre la guerra “siempre ha sido clara y no ha cambiado”, lo que implica que se debe “respetar la integridad territorial de todos los países” y “atender a sus legítimas preocupaciones”. 

 

Suma cero

Un operativo que en los planes de Putin debía ser poco más que una excursión de fin de semana, se prolongó más de lo necesario y no se vislumbra ningún desenlace próximo. Ni fácil. En este punto ninguno de los contendientes está dispuesto a ceder. La recuperación de ciudades anima a los ucranianos, que sueñan con desalojar completamente a las fuerzas rusas de su territorio. Cualquier tipo de negociación sería tremendamente humillante para los rusos, que no están dispuestos a admitir la derrota. 

 

La movilización involucra indirectamente a la población civil, lo que es evidente en los aeropuertos congestionados por rusos que quieren irse al exterior. Esta inquietud también repercute políticamente, por supuesto, y el disenso y el cuestionamiento se hacen oír, aún dentro del espacio que apoya al presidente Putin. 

 

Y con el llamado de China al cese el fuego se desvanece la posibilidad de un apoyo comprometido a esta aventura bélica.

 

China

Xi Jinping ha respondido cautamente a todos los pedidos de Putin. La cumbre en Samarcanda la semana pasada no logró ningún avance significativo. La política de integridad territorial y no interferencia forma parte esencial de la diplomacia china y ningún alineamiento ideológico o estratégico logrará que la transgreda. En ello está implícito su objetivo a largo plazo con respecto a Taiwán.

 

Rusia es un aliado en el enfrentamiento contra Occidente pero eventualmente podría resultar una carga. Jinping no está dispuesto a correr este riesgo ante la posibilidad de una tercera reelección en el próximo Congreso General del Partido Comunista Chino, su objetivo de más importante a corto plazo. 

 

Con la hegemonía económica mundial como obsesión, China no puede agradecer ni fomentar la inestabilidad política en la región, con el fortalecimiento de la OTAN, el auge de los nacionalismos extremos y la vuelta de conflictos como el de Azerbaiyán- Armenia y otras secuelas que aún resta esperar de la aventura de Putin.