Internacionales|07 de mayo de 2022

Macron asume la presidencia por cinco años más en un contexto de turbulencia política en Francia y el mundo

El presidente francés enfrenta desafíos en el frente interno y en el frente externo, ante una oposición revitalizada y un peligro acuciante al este de Europa.

Por Tomás Carlino

Mientras que numerosos pueblos han optado por el repliegue, han cedido a veces a la tentación nacionalista, a la nostalgia del pasado, a las sirenas de ideologías que pensábamos que habían desaparecido en el siglo precedente, el pueblo francés eligió un proyecto claro y explícito de futuro”. Esa fue una de las frases que pronunció el reelecto presidente francés, Emmanuel Macron, en su discurso de asunción en el día de hoy.

 

Sus palabras no son casuales, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas del 24 de abril, la derecha francesa de Marine Le Pen, el Frente Nacional, sacó su máximo porcentaje histórico (41%), superando ampliamente el resultado obtenido por su padre en la segunda vuelta de 2002.

 

El resultado si bien fue favorable para Macron, ya que ganó por un margen amplio y es el primer presidente en ser reelegido en 20 años, estuvo marcado por un amplio abstencionismo y un voto por descarte. Los votantes de izquierda se encontraron en la segunda vuelta con un candidato de centro y otra de derecha, los que votaron al presidente francés lo hicieron con los ojos tapados con la intención de que no gane la derecha. En respuesta a esta cuestión que pone en duda su legitimidad, Macron dijo: “Me siento deudor de la confianza que me ha acordado el pueblo francés”.

 

No es el único problema de Emmanuel Macron a futuro. Envalentonados por el resultado de las primarias que casi lo lleva a la segunda vuelta, Jean-Luc Melenchon y la izquierda francesa buscan arrebatarle el control del parlamento al oficialismo, a través de su nueva alianza para disputar las elecciones legislativas de junio, llamada Nueva Unión Popular Ecologista y Social (NUPES). La alianza está conformada por el partido de Melenchon, el Partido Comunista, la Francia Insumisa, los ecologistas y el histórico Partido Socialista.

 

Preparándose para las legislativas del 12 y 19 de junio que serán el primer desafío de la segunda gestión de Macron, el partido que lo llevó a la presidencia, La República en Marcha, cambió su nombre a Renacimiento.

 

El frente interno no será la única preocupación de Emmanuel Macron. Con el proceso de integración europea en peligro por el peligro del avance bélico ruso, tendrá que enfrentar una situación regional e internacional complicada, que amenaza sobre todo a la Unión Europea y su futuro, uno de los pilares de la economía y la sociedad francesa.