Internacionales|19 de septiembre de 2022

¿Qué está pasando en Irán y quién es Mahsa Amini?

El régimen iraní mató a una mujer por usar incorrectamente el velo. 

Por

David Aguirre

Politica Hoy

Mahsa Amini murió luego de haber sido detenida por usar “incorrectamente” el velo. La joven de 22 años fue detenida el martes en la vía pública por la Policía de la Moral y trasladada a una sede para “una clase de educación y orientación”.

 

 

Una vez notificado, su hermano concurrió a una comisaría de Teherán donde no pudo verla pero escuchó gritos, mujeres que le aseguraron que “habían matado a alguien” y tras dos horas de espera las autoridades le dijeron que Mahsa había sido llevada en ambulancia a un hospital. 

 

 

La versión oficial es que la joven se desmayó durante esta clase, pero dados los antecedentes de brutalidad y abuso de este cuerpo de policía, no se descarta que haya recibido golpes durante su detención.

 

 

Internada en coma, murió finalmente el viernes y durante el fin de semana se intensificaron las protestas de mujeres en las calles y en las redes sociales, con un enérgico y extendido rechazo en todo el mundo, especialmente de personalidades iraníes en el exterior como artistas y deportistas. 

 

 

“Investigación minuciosa”

De acuerdo con la agencia oficial iraní FARS, el presidente del país, Ebrahim Raisi, ha ordenado una investigación “minuciosa y urgente” de lo ocurrido.

 

Se trata, claro, de una fórmula para salir del paso. La Policía de la Moral no va a ser desmantelada y no se espera que el gobierno ultraconservador dé marcha atrás en la aplicación estricta de la sharia.

 

 

Normativa

Desde la Revolución Islámica de 1979, el velo es obligatorio. Sin él, según afirmaba el ayatollah Khomeini, las mujeres están “desnudas”. 

 

Así es que deben cubrirse completamente el pelo y llevar ropa larga y holgada. Las infractoras corren el riesgo de sufrir multas, reprimendas públicas y arrestos que pueden extenderse a años de cárcel. Y la ley se aplica a cualquier mujer sin importar nacionalidad o religión, que circule por el territorio.

 

 

Con los años, especialmente desde 2017, se ha incrementado la protesta contra esta norma. Las redes sociales han servido para expresar esta disconformidad de una manera relativamente segura (especialmente con videos que muestran hijabs en llamas), pero también, a riesgo de ser reprimidas, las mujeres han ganado la calle y desafían abiertamente a las autoridades en la vía pública.

 

 

El velo mismo no se usa de la misma manera que en 1979. Este cambio se ha dado paulatina y espontáneamente: en las grandes ciudades, especialmente las jóvenes, lo llevan demasiado hacia atrás, de manera que se pueda ver un poco de cabello. 

 

¿Cuál ha sido la respuesta de las autoridades? Más represión. Para lo que los ultraconservadores han creado esta muy activa y absurda Policía de la Moral.

 

 

La policia de la moral

Creada durante la presidencia de Ahmadinejad (2005-2013), como todos los cuerpos policiales, pertenece a las Fuerzas Armadas y su jefe no es designado por el presidente. 

 

Su objetivo es reprimir cualquier intento de transgredir la ley de vestimenta.

 

 

El centrista Hasán Rohaní, que dejó el poder en 2021, prometió en algún momento terminar con este grupo. Hasta cierto punto limitó su poder y criticó mucho los abusos, pero no fue más allá: un poder político acotado le impidió enfrentar las reformas y desafiar abiertamente a los sectores ultraconservadores que, finalmente, lo sucedieron en la presidencia.

 

 

A las protestas de julio por otro grave incidente de represión, la televisión pública iraní respondió emitiendo una ceremonia de “Hiyab y castidad”, una coreografía de mujeres con largas túnicas blancas y pañuelos verdes y rojos (los colores de la bandera).

 

El presidente Raisi y la máxima autoridad del poder judicial han coincidido en identificar a las potencias extranjeras como la “mano detrás del velo desnudo” que busca promover la “corrupción generalizada de la sociedad islámica”. 

 

 

Flexibilidad

Algunos sondeos estiman que la mitad de la población está en contra del hiyab y sectores conservadores han criticado la violenta represión, aún sin pronunciarse acerca de la sharia en sí misma.

 

Los grupos políticos reformistas con representación en el congreso, como Etemad Melli (Partido de la Confianza Iraní), han pedido repetidas veces tanto la eliminación de la Policía de la Moral como la derogación de las leyes de hiyab.

 

El líder supremo religioso, el ayatollah Khamenei, promueve una actitud menos rígida hacia las mujeres que no cumplen con las normas de vestimenta. Pero otros sectores quieren penas más duras e incluso azotes públicos, argumentando que cualquier mínima desviación de la norma llevará a la decadencia moral y la desintegración de la familia. 

 

 

Grieta

La disconformidad por la obligación del velo ha llegado a un extremo intolerable por este trágico incidente, pero no es el único cuestionamiento al régimen. Las mujeres no pueden llegar a ser jueces o postularse para puestos políticos de primer nivel; su testimonio en las sedes judiciales vale la mitad del de un hombre; no pueden viajar al exterior ni trabajar sin permiso de maridos o padres, y un lamentable etcétera. Entre otros temas, los colectivos feministas también exigen reformas urgentes en cuestiones como el divorcio. 

 

Como nadie está dispuesto a ceder, las protestas serán cada vez más numerosas y frecuentes y será el momento de un cambio de actitud de las autoridades.