China|13 de agosto de 2022

El gigante asiático busca asegurarse el “oro blanco” en la región

China busca negociar con Bolivia, Argentina y Chile que es donde se encuentran las mayores reservas del mineral llamado litio. 

Por

Agustina Ponce

Politica Hoy

Si el mundo del futuro se inclina hacia el desarrollo de las nuevas tecnologías, las energías renovables y  un transporte con una menor emisión de gases como el monóxido y bióxido de carbono; las baterías serán moneda corriente en la mayoría de los artefactos y el litio ocupará un lugar primordial en la lista de los minerales más requeridos del mundo. 

 

El “Triángulo del litio” es una zona geográfica ubicada en América del Sur que abarca a Argentina, Bolivia y Chile. Allí se concentra más del 85% de las reservas conocidas en el planeta de este metal.

 

Ganfeng Lithium Co es una compañía de capitales chinos que produce y exporta productos compuestos por litio. LitheA Inc, es una filial Argentina de LSC Lithium Corporation, una minera canadiense dedicada a la exploración de salmuera de litio. 

 

Ganfeng Lithium planea comprar el 100% de Lithea Inc, pero aún la operación está sujeta a la aprobación de las autoridades chinas. Mientras tanto, desde el gobierno, se ha llevado adelante un acuerdo con Gotion High Tech para que se establezca dos plantas en el país. 

 

La empresa se encargará del establecimiento y operación de una refinería de carbonato de litio en la provincia de Jujuy, más específicamente en la Zona Franca de Perico: allí se dará el marco para la producción de carbonato de litio. A su vez, el convenio anunció que la empresa china instalará en el país una planta de buses eléctricos y otra de fabricación de celdas y baterías de litio, todo esto lo hará en asociación con la empresa de capitales argentinos Corven, vinculada al mercado de las autopartes y motocicletas. 

 

En el último año, el precio del mineral en el mercado chino alcanzó los 315. 000 dólares por tonelada. Se cree que lo que busca el país asiático es el control de la producción mundial, ya que esto ganaría cierta hegemonía. 

 

Es el cambio climático lo que impulsa a los países a tomar nuevas medidas. Hay una necesidad de hacer una transición, o de al menos prepararse para la misma, de combustibles fósiles a energías renovables. Es esta tendencia lo que hace que el control del negocio del litio sea un beneficio en el futuro. De esta forma, se cree que aumentarán las disputas geopolíticas entre aquellos países con una gran fuente de reservas y aquellos que tendrán el capital para realizar exploraciones y extraer el mineral. 

 

Con el avance de la tecnología, la implementación de las energías limpias y la necesidad de reducir la emisión de monóxido y bióxido de carbono, Washington y Beijing tienen al litio en el foco de interés. Ambos son conscientes de que es esencial para su economía. 

 

“El mercado de baterías de alta capacidad es posiblemente uno de los más críticos para los intereses de nuestra nación”, dice un informe de la Casa Blanca.

 

Por su parte, un investigador y asesor del gobierno chino, que habló bajo condición de anonimato para The South China Morning Post , dijo que la competencia por recursos como el litio debería tener lugar entre empresas multinacionales en lugar de gobiernos. "No me gusta exagerarlo al nivel de la competencia estratégica nacional', dijo.

 

Aunque es inevitable que la competencia en el mercado pueda encontrar algunos obstáculos políticos, a la larga, el suministro de recursos energéticos es más un negocio y [se basa en] el comportamiento del mercado”, agregó.

 

Dada la demanda de baterías en China, empujada por la industria automotriz, las compañías del gigante asiático necesitan tener un suministro permanente y confiable de litio. Y para Beijing América Latina es el lugar de interés, ya que allí están las mayores reservas del mineral. El litio es un recurso estratégico; ciertamente tiene algo que ver con la relación entre dos países”, dijo al diario chino Xu Shicheng, investigador de estudios latinoamericanos en la Academia China de Ciencias Sociales.