Opinion|06 de agosto de 2022

“Plan bienal Aguantar”: Esbozo y punteo sobre los parches a poner

Sergio Massa presentó un plan. Inconsistente, insuficiente y sin reformas. 

Por

Francisco Festa

Política Hoy

El pasado miércoles, el presidente le tomó juramento al nuevo ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa. En un contexto macroeconómico debilitado, el nuevo “superministro” se encuentra ante el desafío de revertir o, al menos, aguantar la situación hasta el final del mandato del Frente de Todos en 2023, sin pasar por grandes problemas. 

 

Desde la salida de Silvina Batakis, que duro 24 días en el cargo, hasta la asunción formal del nuevo ministro, se generó una gran expectativa en torno a lo que podía decir. Sin embargo, llegado el momento del comunicado, nos encontramos ante un anuncio vacío, sin reformas estructurales o un plan de estabilización de shock que inicie un cambio de rumbo. Ante ello y dado el preocupante contexto, se anunciaron medidas intrascendentes con el objetivo de intentar aguantar. Ahora bien, ¿Cuáles fueron las medidas y por qué no son sustanciales? 

 

Massa plantea que el ajuste lo pague íntegramente el sector privado

Orden Fiscal

El nuevo ministro quiere revivir el acuerdo dañino firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y para ello, debe alinearse con el 2,5% de déficit fiscal acordado. Para llegar a eso, planea que el ajuste lo pague íntegramente el sector privado a través del tarifazo anunciado. Para tomar dimensión: los que pagarán tarifa plena tendrán un aumento en torno a 4 y 5 veces lo que pagaban; mientras que quienes estén subsidiados, pero tienen un consumo mayor a 400 Kilovatios, pagaran entre 2 y 3 veces más. El ajuste lo hace la gente y no la política, que debería bajar cuanto antes el tamaño del gasto.

 

Además, en orden con esto, anuncio que seguirá vigente la medida de su predecesora que respecta al congelamiento de la planta del Estado para todos los sectores de la Administracion Publica Nacional centralizada. Esto es análogo a decirle a un paciente con sobrepeso mórbido que se estanque en 250 Kgs por su bien y que no baje de peso. Recordemos que el Estado es el sector en donde más a crecido el empleo, con un incremento del 37% para el periodo 2007-2021 según el Centro de Estudios Económicos Argentina XXI. Por otro lado, las personas asalariadas del sector privado se encuentran en un nivel parecido al de enero del 2013 según la publicación mensual del INDEC respecto a la situación y evolución del trabajo registrado. 

 

Luego, con respecto a la medida de no utilizar adelantos transitorios del tesoro, el ministro reconoce los limites impuestos por la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y los acordados con el FMI para financiarse vía emisión monetaria. El ritmo de emisión bajara, pero ¿Cómo harán con el gigantesco sobrante monetario? Y ¿Cómo financiaran el déficit? Ante esto, no se aplicarán medidas de fondo contra la inflación, que es un problema íntegramente monetario. 

 

Asimismo, se anunció una baja en los montos de los giros discrecionales del ejecutivo a provincias, pero esto también viene acompañado de un revaluó inmobiliario que le permitirá a la nación, provincias y municipios, subir impuestos sobre el sector privado para encontrar financiamiento para sus gastos. Es decir, te dan por un lado, pero te quitan por el otro. 

 

Fortalecimiento de reservas y superávit fiscal.

En primer lugar, el ministro anuncia, con mucho hincapié, un adelanto según liquidación de exportaciones por 5.000 millones de dólares para el periodo Agosto – Septiembre, cuando para el mismo periodo del año anterior ingresaron 13.113 millones de dólares, principalmente de oleaginosas y cereales. Es decir, anuncia como un logro lo que ya ocurría: liquidación de exportaciones. 

 

El problema no es la falta de reservas sino el exceso de oferta de pesos

En segundo lugar y en línea con el plan de los anteriores ministros, prometió seguir en la búsqueda de mas financiamiento para solventar los enormes gastos y, consecuentemente, aumentar la deuda tan polémica y criticada desde el oficialismo. Es asombroso como, mientras continuan criticando a la previa administracion con la deuda que tomó, ellos ahora toman deuda. Aquí el problema no es la falta de reservas sino el exceso de oferta de pesos. Estamos ante una época de liquidaciones récord del campo y, aun así, no tenemos dólares. Ante un panorama igual, sin cambios de fondo, ¿Cómo se piensa que terminará la situación? ¿Por qué terminaría diferente sin un cambio estructural?

 

En adición, es importante destacar que el crecimiento económico no se da por un crecimiento en las exportaciones sino a través de la acumulación de capital. Para ello, es necesario que exista la inversión y previamente, el ahorro. La única forma de aumentar genuinamente las reservas es a través del superávit fiscal y no a través del estricto control de las importaciones y la promoción de determinados sectores. Para tomar dimensión, los países en el mundo no tienen este problema. La falsa dicotomía planteada por el estructuralismo entre Centro vs Periferia ya quedo obsoleta. La teoría económica es universal y la práctica, a través de las demostraciones empíricas, la respaldan. 

 

Desarrollo con inclusión

En cuanto a las jubilaciones, se anunciará un índice de movilidad jubilatoria con un refuerzo monetario para recomponer las perdidas reales causadas por la alta inflación. Este aumento compensará el aumento de tarifas, pero además ¿será igual al bono de $11.000 que se les otorgo a los beneficiarios del plan Potenciar Trabajo? ¿Dónde se encontrará el presidente que anunciaba en campaña que con los intereses de la Leliqs pagaría el aumento de jubilaciones? Lamentablemente hoy el Estado funciona como la eutanasia para los jubilados. Desde el gobierno hablan continuamente de la distribución del ingreso y de sus implicancias, pero ¿qué tan inclusivo y equitativo suena que la vicepresidente cobre 110 jubilaciones mínimas por mes? Claramente el sistema de reparto esta en crisis y urge un cambio radical para terminar con este trato desigual hacia los jubilados. 

 

Hay 8 millones de trabajadores en la informalidad y representa un gran desafío generar las condiciones para que vuelvan al sector formal de la economía. 

Luego, en línea con el anuncio de reordenamiento de planes sociales, es inevitable y urgente su aplicación ya que no se podrá mantener en el tiempo. Ahora bien, en sintonía, se debería promover al menos una reforma laboral que genere incentivos al sector privado para captar nuevos trabajadores. Hoy en día hay 8 millones de trabajadores en la informalidad y representa un gran desafío generar las condiciones para que vuelvan al sector formal de la economía. 

 

Por lo tanto, en un contexto con un desequilibrio monetario del doble al de la ante sala del Rodrigazo; con un contexto social agravado por la pobreza e indigencia y con un crecimiento del gasto público en términos del PBI, según periodo 2003-2015, que duplica al que se tenia durante medio siglo anterior, la Argentina se encuentra transcurriendo una nueva crisis que urge a tomar medidas de fondo para cambiar el rumbo y no de parches temporales para aguantar las tempestades.

 

Los vientos traen consigo tempestades, y los vientos generados por la administración actual están generando y generarán arduas e importantes tempestades. Ante este escenario, queda elegir la tempestad que menos daño haga a la sociedad.